martes, 1 de julio de 2014

Flora y Fauna de Arcania Tomo 1 : Los Elfos



Desde tiempos inmemoriales, los Elfos han sido parte de la historia del mundo. Rodeados de un velo de misterio y magia, han sido nombrados en numerosas historias muy arraigadas en nuestro folclore.

Los elfos de Arcania existen en nuestra tierra incluso desde la primera edad, cuando el mundo  era aún joven y los continentes aún no se habían separado del todo.
Las primeras dataciones históricas, extraídas desde pictogramas encontrados en las Ruinas de la Luna Creciente, al norte del Bosque de Cristal, nos indican que , alrededor del año 750 después del gran Seismo (es decir, catorce mil años antes de nuestra era actual) los Elfos comenzaron a asentarse en pequeñas comunidades tribales, que utilizaban los bosques como refugio natural.

Muchas evidencias nos llevan a pensar que originariamente, los Elfos solo habitaban los bosques, y por ello, gran parte de su cultura y religión se basa en la adoración de los seres espirituales ligados a estos mismos.

Sin embargo, hoy en día podemos identificar hasta cuatro sub-especies de elfos, habitantes de nuestra tierra.
Los Elfos de la Luz, habitantes de los bosques del Sur ; los elfos Oscuros, habitantes de las regiones inhóspitas del Norte de Arcania, Los elfos de la Luna (de los cuales sospechamos su reciente extinción), y los Talbun, habitantes de las montañas. Estos últimos no son considerados como propiamente élficos por algunos estudiosos, dadas sus peculiares características (un tanto felinas, a mi parecer) y por poseer una cultura bastante cerrada, hasta se los ha llamado "Los hermitaños de las montañas". Todas ellas comparten una o dos características en común, la más notoria, como todos saben, es la terminación puntiaguda de sus orejas, que pueden variar en forma y longitud según la sub-especie.

Los Elfos de la Luz, de quienes se dice son los mas bellos y longevos, poseen ciertas características que los hacen esencialmente aptos para la práctica de la magia de la Luz. Su complexión física es relativamente fuerte, aunque son ágiles y diestros con el arco, prefieren dedicarse al cuidado de la tierra y el bosque, y no a la guerra. Su magia curativa es inigualable, y se ha dicho que poseen el don de la telepatía.
La base de su sociedad es matriarcal, las mujeres de mayor rango son las que gobiernan y dirigen al pueblo, imparten la educación y se encargan de los menesteres religiosos. 
Los hombres por otra parte, se dedican a ser curadores, trabajadores de la tierra o cazadores.

Los elfos oscuros por otra parte viven en una  sociedad patriarcal, con escaso interés en el misticismo o la religión. Hasta sus características físicas han cambiado con los siglos, su tez es más bronceada, e incluso, en algunos casos, hasta de color grisaceo. Sus cabellos con de color oscuro o platinados. Sus cuerpos son más curtidos y su estatura promedio es mas alta. 
Dado que han elegido vivir en las regiones más hostiles de Bal'Shaet, están más acostumbrados al trabajo manual que a la agricultura, y tienen un vínculo muy especial con los Enanos de las montañas del norte, con los cuales comercian diversos tipos de bienes.
Su poderío militar es formidable. Los hombres son entrenados desde niños en el arte de la guerra, y ya desde la adolescencia  pasan a engrosar las filas de su imponente ejercito.
No hay que olvidar que como sus primos lejanos, comparten un vínculo especial con la magia, y muchos de ellos eligen seguir el camino de las artes arcanas, especialmente aquellas cuya aplicación es meramente destructiva.

De los misteriosos Elfos de la Luna, podemos decír muy poco, dado que hoy en día han desaparecido, o al menos, han decidido ocultarse del todo y cortar todo lazo con los demás habitantes de Arcania.
Del estudio de sus ruinas, la mayoría de las cuales, hemos localizado al Noroeste del continente, podemos deducir que se trataba de una sociedad centrada en la adoración a los Dioses Antiguos, y otros seres elementales, especialmente aquellos relacionados con el ciclo lunar.
Sus construcciones, casi todas ubicadas en la profundidad de los bosques, aún perduran, a pesar de que la evidencia nos indica que han sido abandonadas hace años.
Grandes monolitos de piedra, ubicados en semicírculos, se ierguen imponentes en los claros del bosque. Muchos piensan que dichas construcciones se utilizaban para múltiples rituales místicos, dado que en gran parte de ellos se ha detectado rastros de magia ; además, muchos se encuentran ubicados en lugares estratégicos, por ejemplo, en puntos focales, o intersecciones de las lineas ley. Todo esto nos lleva a pensar que dichos monumentos no estaban construidos al azar, sino que tenían un uso muy específico, aunque nadie sabe con certeza cual.

De los reclusivos Talbun, podemos decír, que sus características son tan peculiares, que hasta podría no tratarse de una sub especie de Elfos, sino de otra raza totalmente independiente. Etimologicamente Talbun (de Talhb -Elfo y uhnm -Hada ) significa Elfo Hada. Sus características peculiares, como su piel cubierta de una fina capa de vello aterciopelado, sus ojos felinos y su cultura reclusiva, nos llevan a enumerar incontables teorías sobre el origen de esta sub-especie. Las más descabelladas incluso afirman que los Talbun son los moradores originales de esta tierra, que se vieron desplazados con la llegada de las demás razas. 
Al ser mas pequeños, son más ágiles que sus primos del norte y el este, pero, también son de complexión más débil. De su cultura, organización social o religión podemos decír poco, dado que nadie nunca ha sido capaz de estudiarlos con detenimiento, y en las pocas ocasiones que nos hemos topado con ellos, ha sido por breves instantes.  Quizá sean asustadizos, mas que antisociales. O quizá sean más inteligentes de lo que pensamos, y prefieren evitarnos del todo a correr riesgos. Lo importante es que nunca nadie ha conseguido documentar con precisión sus costumbres o localizar su hábitat.

Extracto del libro Flora y Fauna de Arcania, Tomo 1, por Arcturus Zoltan Regis 
Historiador, naturalista e investigador del círculo de la Torre Zafiro. 
 

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